︎Exhibition

Gabriel Boils, Vanitas

August 30, 2019 - October 25, 2019




English


For his exhibition at Deslave, Gabriel Boils establishes a close relationship with death from two historical languages in western art. A fake ceiling has been installed on the gallery, which through crude lines, cutouts in plastic and construction materials, refers to the ornaments and stained glass found inside Renaissance chapels.

The artist's drive to maintain a direct dialogue with European architecture has its weight in questioning what happens when the art of historical periods is recreated - without abandoning its rhetoric of hierarchies and luxury - in cities such as Las Vegas or Tijuana, resulting in errors of translation or a mere caricature. Why is it that we can’t stop resurrecting the art of the past, and decide on erecting the living dead; meaningless in their new form and location?

The other language that Gabriel Boils uses to build a translation to the present day, and which also gives its name to this exhibition, is the pictorial genre of vanitas. From it, the artist extracts elements about the triviality of life and the futility of pleasures to create a series of symbols typical of his personal life, which together with the precarious ceiling, invite us to keep our eyes always fixed on our final destination.

Dear spectator; You're going to die, maybe not today, but surely tomorrow. Probably the only certainty that we still have as human beings is that one day we will die. In your brief transit through here, what is really important?

Español


Para su exhibición en Deslave, Gabriel Boils entabla una estrecha relación con la muerte a partir de dos lenguajes históricos en el arte occidental. Sobre el techo de la galería ha sido instalado un cielorraso, que por medio de crudos trazos, recortes en plástico y materiales de construcción, remite a los ornamentos y vitrales encontrados dentro de capillas renacentistas.

La pulsión del artista por mantener un diálogo directo con la arquitectura europea tiene su peso en cuestionar qué sucede cuando el arte de periodos históricos es recreado —sin abandonar su retórica de jerarquías y lujo— en ciudades como Las Vegas o Tijuana, resultando en errores de traducción o una mera caricaturización. ¿Por qué no podemos dejar de resucitar al arte del pasado, y nos empeñados en erigir muertos vivientes que en su forma y locación carecen de sentido?


El otro lenguaje con el cuál Gabriel Boils construye una traducción hacia la actualidad, y que además toma su nombre como título, es el género pictórico de la vanitas. De este extrae los elementos sobre la nimiedad de la vida y la futilidad de los placeres para crear una serie de símbolos propios de su vida personal, los cuales en conjunto con su precario cielorraso e igual que como las obras de la vanitas, nos invitan a mantener la vista siempre fija hacia nuestro destino final.

Querido espectador; Te vas a morir, tal vez hoy no, pero seguro mañana. Probablemente la única certeza que tenemos todavía como seres humanos es que un día moriremos.  En tu breve tránsito por aquí, que es verdaderamente importante?