︎Exhibition

Andrea Carrillo Iglesias, Plano Afectivo

May 18 2018 - June 20, 2018



English


Andrea Carrillo Iglesias (1986, Tijuana, Mexico) presents Flat Affect (Plano afectivo) an exhibition that explores the ethics and aesthetics of empathy through the design and production of smiles. Based on concepts and dental design techniques from smile design, the work carries a speculative methodology, a sort of future archeology that delves into the ruins of the present. The narrative is set against a landscape in which emotion and empathy become a technological extension, and where the body is a quantifiable enterprise molded by hyperreality.
Carrillo’s work mainly crosses two parallel lines of thought: the leading role of digital images in the medical industry —not only as representations, but as tools that operate onto reality—, as well as the capitalist dynamics that transform, among other things, body and healthcare into commodified goods.

Jens Eder and Charlotte Klank give us an account of the way images operate upon the world in Image Operations. Visual Media and Political Conflict (2017, Manchester University Press), and the three ways in which they actively infer from the world: As part of a machine operation, as a motivation for a social group to take action, and as a means of manipulation of affects and thoughts.


Regarding the research that lies at the center of Flat Affect, these operative images are found on multiple levels of the medical industry, specifically in the dental health services, aiding to construct the perception of the body and its health, while also participating in the construction of desire.

Through her work, Carrillo triggers the agency of the medical / aesthetic industry by setting it against a technological reality such as Faception. A company that claims to predict, reveal and catalog someone's personality solely through an image. Corrective prostheses modify, quantify and optimize the smile when responding to these technologies creating a language that incorporates both an ancestral form of knowledge and a current one. This future archeology collapses time to weave a past that seems distant — the Totonaca pre hispanic culture with its smiley faces— with the future of facial recognition and the possible emotional and physiological changes this technology could encite.

The digital image with all its complex processes becomes indispensable in this flow of information, desire and capital, but its always in response to a symptomatic condition propelled by late capitalism. We create images to modify the body, and we modify the body to create images. The acceleration and feedback between flesh, pixel and currency becomes indistinguishable. 

Español


Andrea Carrillo Iglesias (1986, Ciudad de México) presenta Plano afectivo, muestra que explora la ética y estética de la empatía a través del diseño y la producción de la sonrisa. Partiendo de conceptos y técnicas del diseño dental, las obras hacen uso de una metodología especulativa, una especie de arqueología futura que excava las ruinas del presente. Se trata de un escenario
en el que la emoción y la empatía se vuelven una extensión tecnológica, y donde el cuerpo se convierte en una entidad capitalizable o un enterprise moldeado por la hiperrealidad.

La producción de Carrillo Iglesias atraviesa principalmente dos líneas paralelas de reflexión: elprotagónico rol de las imágenes digitales en la industria médica —no sólo como representaciones, sino como herramientas de operación sobre la realidad—, así como las dinámicas capitalistas que convierten al cuerpo y el bienestar en un bien comercial.

Jens Eder y Charlotte Klank elaboran sobre las imágenes operativas en Image Operations. Visual Media and Political Conflict (2017, Manchester University Press). A estas las describen como imágenes que infieren sobre el mundo activamente de tres maneras distintas: como parte de una operación dentro de una máquina, como motivación para que un grupo social tome acción, y como un medio de manipulación sobre afectos y pensamientos.

En torno a la investigación que yace al centro de Plano afectivo, estas imágenes operativas se encuentran en distintos planos de la industria médica, concretamente en los servicios de la salud dental dictando la percepción del cuerpo y la salud, así como contribuyendo a la definición y manufactura del deseo.

De esta forma la capacidad y agencia de la industria médico/estética se acciona ante una realidad tecnológica como lo es Faception. Una compañía que dice predecir,
revelar y catalogar la personalidad de alguien únicamente a través de una imagen. Prótesis correctivas modifican, cuantifican y optimizan la sonrisa al responder a estas tecnologías creando un lenguaje que articula tanto el conocimiento ancestral como el actual. Es así que está arqueológica futura colapsa el tiempo, hilando un pasado que parece lejano— la cultura prehispánica Totonaca con sus caritas sonrientes— con el futuro del reconocimiento facial y los po-
sibles cambios emocionales y fisiológicos que esta tecnología podría detonar.

La imagen digital contenedora de todos estos complejos procesos se vuelve indispensable en este flujo de información, deseo y capital, pero siempre en función de una condición sintomática propulsada por el capitalismo tardío. Creamos imágenes para modificar el cuerpo, y modificamos el cuerpo para crear imágenes. La aceleración y el feedback entre la carne, el pixel y la moneda se vuelve indistinguible.