︎Exhibition

Yumi Watanabe, Al amor contra una esquina

July 27, 2019 - August 25, 2019




English


Aim your gaze at the sun, close your eyes, squeeze them, and blink intermittently towards the landscape, seeing reflected in it, the golden ghost of the sun. Now the other way around: staring at nature, and closing our eyes, lifting our face to bathe it in sunlight, seeing through the eyelids, like screens, the spectral silhouettes of the image that was before. Yumi Watanabe's work introduces us, through tiny shiny bubbles, to reflections, fleeting visions and brief flashes of images lost in our memory; common places, but forgotten for their immediacy, like the petals of a flower, the radiance of the sea and the branches that dance with the wind of the day.

In ‘To love against a corner’, Watanabe presents us with an installation wrapped in a dichotomy about love, and more precisely, of its representation in the landscape.

Through a process that involves analog and digital photography, the artist retakes of a growing archive with photographs of her authorship, images and colors that are inserted within the collective sensibility as romantic signs, to order and disorganize them, in search of meaning on how the invisible symbols, under the guise of oblivion, mark stories . What can love do to history, if apparently history has already done everything to love?

In the exhibition, the gallery is divided into two sites, one black half with sharp corners, while the other, with pink walls, embraces visitors with its rounded corners. In the first one there are schematically ordered like the letters of a cold and abstract language without apparent meaning the small views of the world that the artist asks us to order, both in physical space and within us. In their second form, these images now fight each other and against the corners to form meaning based on their color, imitating, under the same basic grouping processes, the way our memories work.

Español


Apuntar la mirada al sol, cerrar los ojos, apretarlos, y parpadear intermitentemente hacia el paisaje, viendo reflejado en él, el fantasma dorado del sol. Ahora al revés: observar fijamente la naturaleza, y al cerrar los ojos, levantar nuestro rostro para bañarlo con la luz del sol, viendo a través de los párpados como pantallas, las siluetas espectrales de la imagen que antes fue. La obra de Yumi Watanabe nos adentra, a través de diminutas burbujas brillante, a reflejos, visiones fugases y breves destellos de imágenes perdidas en nuestra memoria; lugares comunes, pero olvidados por su inmediatez, como los pétalos de una flor, el resplandor del mar y las ramas que bailan con el viento del día.


En ‘Al amor contra una esquina’, Watanabe nos presenta una instalación envuelta en una dicotomía sobre el amor, y de manera más precisa, de su representación en el paisaje.


A través de un proceso que involucra  fotografía análoga y digital, la artista retoma de un creciente archivo con fotografías de su autoría, imágenes y colores que se encuentran insertos dentro de la sensibilidad colectiva como signos románticos, para ordenarlos y desordenarlos, en búsqueda de sentido sobre cómo los símbolos invisibles, bajo el disfraz del olvido, marcan los relatos. ¿Qué le puede hacer el amor a la historia, si aparentemente la historia ya le hizo todo al amor?

En la exhibición, la galería se divide en dos sitios, una mitad negra de esquinas filosas, mientras que la otra, de muros rosados, abraza a los visitantes con sus esquinas redondeadas. En la primera se encuentran esquemáticamente ordenadas —como las letras de un lenguaje frío y abstracto carente de sentido— las pequeñas vistas al mundo que la artista nos pide ordenar, tanto en el espacio físico como dentro de nosotros. En su segunda forma, ahora estas imágenes luchan entre sí y contra las esquinas para formar sentido en base a su color, imitando, bajo los mismos procesos básicos de agrupación, la manera en que nuestros recuerdos funcionan.